“A rapa das Bestas”,
un rito que galopa sobre el tiempo.
En la sierra de la Capelada, entre Cedeira y San Andrés de
Teixido (A Coruña), el monte toma una dimensión inusual
para el refugio de manadas de caballos salvajes de raza difuminada,
crin larga, espinazo bajo, y pata ancha.
Desde que el hombre es hombre y la bestia es bestia, los mozos salen
de madrugada para reunir a los caballos diseminados por decenas
de kilómetros de monte.
El marcaje, la lucha y el recorte de sus crines, son un espectáculo
que sigue congregando a cientos de personas.
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